Cuenta comercial, no personal
El pago entra en una cuenta comercial de PayPal a nombre de FulaYa. Ni quien cobra ni quien paga necesita una cuenta de PayPal cubana, que es justo lo que PayPal no permite tener.
Arma el cobro, comparte el enlace y quien te paga lo hace con PayPal o con tarjeta. Tú recibes en la cuenta que elijas.
Quién es FulaYa
El pago entra en una cuenta comercial de PayPal a nombre de FulaYa. Ni quien cobra ni quien paga necesita una cuenta de PayPal cubana, que es justo lo que PayPal no permite tener.
Antes de dar por cerrada una operación, alguien de FulaYa comprueba el comprobante de la transferencia al beneficiario. No hay confirmación automática sin ese paso.
Cada cobro tiene su propia página de estado. Se consulta cuando se quiera, sin cuenta y sin llamar a nadie, y avisa por correo en cada cambio si dejas una dirección.
La comisión de la pasarela, la de FulaYa y la tasa aplicada aparecen desglosadas en pantalla antes de confirmar. Lo que no se puede fijar de antemano se rotula como aproximado.
Preguntas frecuentes
Pagas con PayPal o con tarjeta Visa o Mastercard a la cuenta comercial de FulaYa. No hace falta que tengas cuenta de PayPal propia ni que la tenga la persona en Cuba. Del importe se descuenta la comisión de la pasarela y la de FulaYa, y ambas se ven desglosadas antes de que confirmes nada.
El neto en dólares se convierte a la moneda cubana que se haya elegido usando la tasa del mercado P2P del momento. FulaYa publica la venta con los datos de cobro del beneficiario, de modo que el dinero llega a su cuenta directamente y no pasa por manos intermedias adicionales.
Puede recibirlo en CUP por transferencia, en MLC, en tarjeta Clásica, en BOLSA TM, en saldo móvil de ETECSA o en efectivo en mano en La Habana. En condiciones normales la transferencia se liquida en minutos tras acreditarse el pago; la entrega en efectivo va por mensajero dentro del plazo que anuncia la propia pantalla.
El número de cuenta del beneficiario se usa solo para esa entrega y se muestra enmascarado en las pantallas de revisión. No se piden contraseñas de banca ni claves de PayPal en ningún momento: el pago ocurre siempre dentro de la pasarela, nunca en un formulario de FulaYa.
Si el pago no llega a completarse, la operación se cancela y no se cobra nada. Si se completó y la entrega no se pudo realizar con los datos indicados, se corrige o se devuelve el importe: cada operación queda registrada con su comprobante y su historial de estados, que es lo que permite reclamar con pruebas.